DEX significa exchange descentralizado. En vez de entregar los activos a una cuenta administrada por una empresa, conectas una wallet y autorizas las operaciones necesarias para interactuar con contratos o infraestructura de intercambio en una red blockchain.
Qué lo distingue
- La operación parte de una wallet que controlas.
- No existe el mismo saldo interno custodial de un CEX.
- La liquidación y sus resultados se registran en la red.
- Tú revisas y firmas las aprobaciones o transacciones.
- Debes conservar acceso a la wallet y comprobar red, token, contrato e importe.
Ejemplo sencillo
- Eliges el token que entregas y el que quieres recibir.
- La interfaz obtiene una cotización y muestra datos de la operación.
- Tu wallet presenta lo que debes aprobar o firmar.
- La red confirma la transacción y el activo recibido aparece en tu wallet.
Autocustodia
Conservar el control elimina el depósito previo en una cuenta del DEX, pero también traslada al usuario la responsabilidad de proteger claves y revisar cada firma.
Un DEX puede aportar acceso directo y transparencia on-chain, pero sigue expuesto a riesgos de contratos, liquidez, tokens, interfaces y errores del usuario.
